Fama

Suma de todos los malentendidos que se concentran alrededor de un nombre. Palabras de Rainer Maria Rilke que cita Stefan Zweig en su libro El mundo de ayer.

Stefan Zweig sobre los revolucionarios profesionales

Pero incluso en las personas de confianza me aburría la esterilidad de sus eternas discusiones y su encajonamiento voluntario en grupos radicales, liberales, anarquistas, bolcheviques y apolíticos; por primera vez pude observar de cerca al auténtico tipo de revolucionario profesional que se siente enaltecido por su simple actitud de oposición y se aferra al dogmatismo porque carece de soporte en sí mismo. Permanecer en semejante confusión hecha de charlatanería significa confundirse uno mismo, cultivar compañías dudosas y poner en peligro la seguridad moral de las propias convicciones. De hecho, ninguno de aquellos conspiradores de café se atrevió nunca a conspirar; … Continue reading Stefan Zweig sobre los revolucionarios profesionales

Stefan Zweig sobre la marca personal

Semejante éxito público se prestaba peligrosamente a desconcertar a alguien que antes había creído más en sus buenos propósitos que en sus capacidades y en la eficacia de sus trabajos. Mirándolo bien, toda forma de publicidad significa un estorbo en el equilibrio natural del hombre. En una situación normal el nombre de una persona no es sino la capa que envuelve un cigarro: una placa de identidad, un objeto externo, casi insignificante, pegado al sujeto real, el auténtico, con no demasiada fuerza. En caso de éxito, ese nombre, por decirlo así, se hincha. Se despega de la persona que lo … Continue reading Stefan Zweig sobre la marca personal

Theodor Herzl sobre el extranjero

—Es nuestra única salida —dijo—. Todo cuanto sé lo aprendí en el extranjero. Sólo allí se acostumbra uno a pensar con suficiente distancia. Estoy convencido de que aquí nunca habría tenido el ánimo para concebir aquella primera idea, me la habrían hecho trizas mientras todavía germinaba y crecía. Gracias a Dios, cuando la hice pública, ya todo estaba terminado y no pudieron hacer más que echar fuego por los ojos. Palabras de Theodor Herzl, «fundador del sionismo político moderno». Las recuerda Stefan Zweig en su libro El mundo de ayer.

Dónde está el extranjero

No es importante qué soy, sino qué puedo llegar a ser si me ayudan. — Ainhoa Ezeiza Erasmas Erasmas, o sencillamente Raz, es el protagonista-narrador de Anatema, una novela de ciencia-ficción de Neal Stephenson. Anatema está ambientada en el planeta Arbre, unos cuatro mil años en el futuro. Erasmas vive en un lugar llamado concento, parecido a un convento, pero cuyos habitantes no son religiosos sino dedican su vida al conocimiento, a aprender cosas nuevas. Vivir en un concento les permite centrarse en lo suyo, lejos del mundo exterior o extramuros, lleno de lo que ellos llaman gilypollezes. La separación … Continue reading Dónde está el extranjero

Erasmo, el ciborg

Erasmo sólo puede defenderse a la manera de esos animalitos que, al estar en peligro, se fingen muertos o cambian de color; pero, lo que prefiere, en caso de tumulto, es retirarse a su concha de caracol, a su cuarto de trabajo: sólo detrás del muro de sus libros se siente íntimamente seguro. — Stefan Zweig, en Erasmo de Rotterdam, Triunfo y Tragedia Dada la tecnología puntera de su época, quizá sería más apropiado inventar una palabra y llamarle liborg. Y como tal, defenderse no se le dio nada mal, he de decir, tras leer su biografía desde la mirada … Continue reading Erasmo, el ciborg